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Me lavé con champú de caballo y ahora soy un verdadero Potro en fútbol sala


Este título quizás podría ser un gancho para atraer lectores a nuestro pequeño blog -así saben que existimos- pero la realidad es que no voy a hablar para nada de este producto.

En esta semana, aparecieron dos artículos muy interesantes en dos medios que seguimos y que en cierto sentido traduce y reafirma nuestras intenciones. Nuestras Eleven Intenciones.

Uno de ellos es el que escribió José Carlos León en su blog Comic Publicidad acerca de la historia y la bola que cada vez se hizo más grande por la noticia que muchos medios publicaron -y la pifiaron realmente- acerca de las supuestas bondades del champú equino y otro, hoy a la mañana el artículo de Yorokobu mag: ¿periodismo al peso? donde explica claramente la tendencia que hay ahora en muchos medios de prensa de atraer a hordas de lectores en masa con la famosa técnica de los agregadores de noticias, y lo que perjudica al final a la calidad de los medios.
Los agregadores serían algo así como colocar una gran cantidad noticias que son trending topic (oh yeahh) en el día resumidas con la intención de sumar lecturas en el sitio.
A mayor lectura, más tráfico y a más tráfico supuestamente cada click paga. Muchos... millones de clicks. Una locura.

36 horas ininterrumpidas del fútbol

 Por Claudio Martínez
Periodista argentino. 
Vive en El Salvador. 
Director de Revistas 
y Suplementos de El Diario de Hoy. 
Ex El Gráfico (ARG). 
Ex Los Provocadores.
@martinezchino 



¿Cuánto tiempo se puede pasar viendo fútbol? Muchas, más de lo que podemos imaginarnos. Pues, lo que sigue aquí abajo es una especie de bitácora sobre mi experiencia de pasar 36 horas seguidas viendo fútbol, una nota que propuse para El Diario de Hoy de El Salvador,  país donde vivo desde hace casi 10 años y donde, a diferencia de casi todo el mundo, el fútbol extranjero se ha fagocitado por completo al fútbol nacional. 
Pasar tanto tiempo sin dormir y viendo partidos por TV no es ningún sacrificio. De hecho, en menor medida es lo que hago cada fin de semana cuando me levanto muy temprano para ver fútbol inglés y termino, ya entrada la noche, con la liga mexicana. Sólo que ahora lo llevamos un poquito al extremo para poder demostrar -para lamento de muchos- que fútbol hay a toda hora y en los cinco continentes. Pase lo que pase, siempre, en algún lugar del mundo, hay un juego de fútbol profesional disputándose.
En fin, empecé el sábado 28 de enero a las 6 de la mañana y terminé el domingo 29 a las 6 de la tarde. En realidad fueron 39 horas, porque al final, una vez cumplido el tiempo límite, me quedé a ver el Boca-River, que finalizó a las 9 PM de anoche. Aquí les cuento la experiencia, que incluyó como fieles compañeros una pantalla de TV, una computadora y un ipad...